
Es curioso, al volver a ver la película "Concursante" (gran peli), me ha entrado la inspiración. O mejor dicho la depresión. Bien es cierto que vivimos mejor que nunca: no nos faltan los alimentos, disponemos de tiempo libre y pagamos religiosamente nuestras preciosas cuotas a nuestros amigos los bancos. Somos felices, muy, muy felices. Miramos la tele (programas culturales como supervivientes o Fama), el fútbol (yo soy forofo y aún no se porqué) y nos distraemos con la play (o xbox). Ante eso nada que objetar, ¿seguro?
Somos parte de un sistema (que está jodido, pero bueno) al que llaman democracia. Recuerdo las clases de Historia del cole. El período de la Restauración. Cánovas y Sagasta. Uno conservador y otro progresista que se alternaban en el poder (también conocido como tongo en lenguaje coloquial, más o menos como cuando gana el Real Madrid). Ahora me traslado al siglo XXI. La nueva democracia tras una dictadura. LA ley de Hondt que beneficia el bipartidismo (al restar poder a las fuerzas políticas "menores"). Parece que los tiempos se repiten. Todo atado y bien atado. El modelo neoliberal impuesto con vaselina (así duele menos, la verdad, te entra la puntita sin darte cuenta y ¡Zas! ya la tienes dentro...)
Yo soy partícipe de esta farsa, no he descubierto nada nuevo pero joder, parece que nos llevan por donde les conviene...






